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El ‘contrabando técnico’ impacta a Centroamérica

Se estima que de cada 10 cigarrillos que están en el mercado salvadoreño, 4 son de contrabando.

La principal forma de contrabando de mercadería en Centroamérica utiliza métodos “técnicos” para comercializar de manera ilícita principalmente productos como cigarrillos, los licores, los aceites comestibles, las pastas dentales y los pollos vivos.


Esta fue parte de las conclusiones del conversatorio virtual “Evolución del comercio ilegal en Centroamérica y la República Dominicana” organizado por la Federación de Cámaras y Asociaciones Industriales de Centroamérica y República Dominicana -FECAICA-, donde se discutió el impacto negativo que tiene esta actividad ilegal en los países de la región y posibles maneras para combatirla.


Carlos Armando Avilés, consultor de seguridad de la Asociación de Distribuidores de El Salvador (ADES), detalló que el 70 % del contrabando que entra al país es “contrabando técnico”, es decir, que se vale de la subfacturación, la sobrefacturación, el cambio de arancel, y el cambio de origen de producto para ingresar a un territorio y obtener elevadas ganancias.


Por ejemplo, los cigarrillos están en primer lugar de productos más contrabandeados. Se estima que de cada 10 cigarrillos que están en el mercado salvadoreño, 4 son de contrabando.

Por otra parte, el aceite comestible entra desde Guatemala y Honduras, de manera legal, pero una vez en El Salvador, esas pipas luego son distribuidas en bolsitas poco higiénicas, que ya tienen su demanda dentro de los mercados locales. “Nos está causando una competencia desleal y un problema de salud”, dice Avilés.


Walter Bran, director ejecutivo de FECAICA, resaltó la importancia de buscar medidas y acciones para reducir el impacto del comercio ilegal. “Sobre todo,” dijo, “es necesario que en América Central y el Caribe se desarrollen proyectos para el fortalecimiento de la seguridad fronteriza, ya que esta es la primera línea de defensa contra el ingreso de este tipo de mercancía”.

Se estima que el comercio ilícito le cuesta al mundo US$464 billones al año, y a Latinoamérica unos US$210.000 millones.


Marco Livio Díaz, Superintendente de Administración Tributaria de Guatemala (SAT), explicó que en la defraudación aduanera entra gran cantidad de mercancía que no paga impuestos.


“Estamos preocupados y le estamos dando bastante importancia. Tenemos puestos de control para contrarrestar los puntos ciegos. Es importante cercenar las fuentes de financiamiento de estos grupos”, enfatizó Díaz.


Por ello, agregó, Guatemala ha tomado algunas medidas en el tema de la gobernanza y hay una coordinación interinstitucional a través de la Comisión Interinstitucional Contra el Contrabando y la Defraudación Aduanera (COINCON), integrada por el Ministerio de la Defensa, el Ministerio de Gobernación, Ministerio Público, la Superintendencia y el sector privado organizado, así como el Ministerio de Salud y el de Agricultura.



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