Costa Rica y El Salvador ya tienen permiso ambiental para conectarse vía ferry

El Banco Centroamericano de Integración Económica pretende participar en el proyecto con fondos no reembolsables, una donación para que Costa Rica construya el predio y avanzar.

El proyecto para implementar un servicio de ferry entre Costa Rica y El Salvador, y que el gobierno de Luis Guillermo Solís promovió como “prioritario y urgente” sigue vivo, pese a que han pasado casi seis años desde su anuncio en octubre de 2015.


Heidy Ureña, ejecutiva de Proyectos del Banco Centroamericano de Integración Económica, BCIE, confirmó que esta semana el Instituto Costarricense de Puertos, INCOP, recibió por fin la viabilidad ambiental para desarrollar un patio de enturnamiento, necesario para que los contenedores puedan embarcar y desembarcar.


“Nos dijeron que ya tienen el permiso de Setena para desarrollar el patio… el BCIE tiene interés porque es un proyecto de impacto”, dijo Ureña.


El país venía gestionando cerca de US$350 mil. Según Ureña, el BCIE ya tiene una alianza firmada con una empresa de un total de dos interesadas en operar el servicio para otorgarle financiamiento para la adquisición del buque. Pese al largo tiempo que ha tardado el proyecto, todavía no se tiene una fecha para su arranque.


El Banco Centroamericano de Integración Económica pretende participar del proyecto con fondos no reembolsables; es decir, una donación, para que Costa Rica construya el predio.


Antecedentes


Ya en 2018 los nuevos intentos renacieron a partir de la necesidad que tienen los empresarios de facilitar el comercio con el denominado Triángulo Norte de Centroamérica: Guatemala, Honduras y El Salvador.


La compleja situación con Nicaragua representó un impedimento para el transporte terrestre ocasionando atrasos importantes hasta esa fecha, debido a los “tranques” desatados por la crisis política de ese país.


Pero este nuevo proyecto que se quiere sacar a flote va más allá del simple trayecto entre el puerto La Unión, en El Salvador y Puerto Caldera, en Costa Rica. Según se proyecta, la propuesta es establecer un servicio entre todos los países centroamericanos, abierto a mayor competencia de empresas navieras, sin que exista una concesión o contrato específico.



65 visualizaciones0 comentarios